Logotipo

Logotipo de nuestro proyecto Iluminar la Educación

Existe una cualidad muy especial entre algunos organismos vivos, entre ellos la estrella de mar, cual es la regeneración o autogeneración biológica. Ello contiene para nosotros la idea de que la educación de un individuo es un proceso que la persona abraza y realiza para sí misma, en su búsqueda por generar sus capacidades para mantenerse materialmente en esta vida, y luego para comprender y realizar el sentido de su vida en el universo.

Por ello hemos escogido la estrella de mar como logotipo de este proyecto.

La regeneración biológica

Existe una cualidad muy especial entre algunos organismos vivos, entre ellos la estrella de mar, cual es la regeneración o autogeneración biológica. Ello contiene para nosotros la idea de que la educación de un individuo es un proceso que la persona abraza y realiza para sí misma, en su búsqueda por generar sus capacidades para mantenerse materialmente en esta vida, y luego para comprender y realizar el sentido de su vida en el universo.

Por ello hemos escogido la estrella de mar como logotipo de este proyecto.

Cuando la estrella de mar de pierde uno a más de sus brazos, los vuelve a regenerar en breve tiempo. Pero lo más sorprendente es que mientras en el sitio lesionado se desarrolla progresivamente un nuevo brazo, también en el brazo desprendido del disco central de la estrella, ocurre un proceso regenerativo que da lugar a un organismo completo al conformarse el resto del animal: el disco central y los otros cuatro brazos.

 

Con todo hay un límite que los biólogos han establecido para que la estrella de mar regenere una totalidad: requiere un brazo y la quinta parte del disco central. Esto nos invita a pensar que se requiere un equilibrio en las organizaciones entre cabeza y brazo. Un brazo puede recrear la organización completa, pero requiere un quinto del potencial de la cabeza. O dicho de otra manera, un brazo no puede recrear un todo, necesita contener un quinto de cabeza. Y finalmente esto significa que se requiere cabeza y cuerpo en alguna proporción para poder recrear un todo.

La araña y la estrella de mar

Existe un libro de gran difusión que ha presentado el contraste entre la estrella de mar y la araña, como dos modelos para las organizaciones (“La araña y la estrella de mar. El poder imparable de las organizaciones sin líderes” de Ori Brafman, Rod Beckstrom).

En él señalan que la estrella de mar no tiene cabeza, que su cuerpo central no está a cargo, y que si ella es dividida por la mitad, no muere; sino que resultarán dos estrellas de mar. Las estrellas de mar poseen esta capacidad regenerativa porque son en realidad una red de células; funcionan como una red descentralizada. En el libro se postula que el funcionamiento de una organización en analogía a la estrella de mar sería Alcohólicos Anónimos (AA), donde no hay nadie a cargo y a la vez todos están a cargo.

 

La diferencia entre uno y otro tipo de organización parece estar en el tema del control. Todo organismo vivo u organismo social son depositarios de una sabiduría, y esa sabiduría o la administra un grupo controlador o está disponible para que cualquiera la ocupe.

 

Por ejemplo, las religiones operarían con el modelo de araña: algunos tienen el vínculo con Dios y hacen de intermediarios entre éste y los demás seres humanos que no poseen la sabiduría que permite el vínculo. Las tradiciones espirituales tendrían el modelo de estrella de mar. Un maestro espiritual se separa de un ashram o de un núcleo de la escuela, y crea una escuela en el lugar al que llega. El posee la sabiduría para generar una escuela completa. Y a la vez, esa sabiduría es entregada a todo interesado que quiera trabajar en los ejercicios que le permitirán la experiencia espiritual.

En el mundo de la informática el modelo de la araña y de la estrella de mar están en juego: o un grupo controla la sabiduría digital y lucra con ello, o se ofrece como sabiduría abierta para que cualquiera pueda operar con ella.

 

La organización de la araña representa una distribución cartesiana entre cuerpo y cabeza. Por ello que las patas no pueden autoreproducirse, no tiene la información cognitiva, sólo la capacidad motriz. Y la cabeza tampoco, pues no tiene capacidad operativa. Pero si parte de la cabeza está en el cuerpo, cada parte puede ser un todo. Quizás a otro nivel, por un tiempo, pero con potencialidad de desarrollarse, pues cada parte tiene las dos funciones integradas: el diseño y la capacidad de ejecución, la cabeza y las manos y pies.

La opción es de corazón y conciencia

Ahora bien, el saber lo poseen quienes lo adquirieron, quienes lo recibieron, y su opción es entregarlo libremente o administrarlo como fuente de obtención de ventajas y privilegios. Esta es una opción de conciencia que cada individuo toma. El ser humano en su acción social decide ser araña o estrella de mar.

 

La opción que se tome se vincula también con la finalidad: ¿busco un bien común o un bien restringido (sólo propio)? Para el bien común, cada ser humano requiere ser cuerpo y cabeza en la gestión de su vida material y de su vida interior

 

Y agreguemos aquí el componente aparentemente ausente en esta reflexión: la opción entre araña o estrella de mar, entre bien común y bien restringido personal, es una decisión del corazón, del tercer componente humano: las emociones.

Para que deseemos la opción estrella de mar o de bien común, nuestro corazón necesita alcanzar a desear el bien común. Si nuestro corazón sólo tiene la medida del bien personal, buscaremos ser cabeza de una patas que nos provean ese bien personal, sin que nos importe la vida de las patas.

Fundacion Chile Inteligente

+56 2 2639 4347

+569 8501 4614 (wathsapp)

fundacionchileinteligente@gmail.com

Merced 68, Santiago de Chile, CH 8320000

Home  -  Contáctenos  -  Involucrarse  -  Donar  -  Eventos  -  Noticias

© 2016 FUNDACION CHILE INTELIGENTE

  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White YouTube Icon

Website designed by Benjamin Charreyron